El grillo tras caer la noche
Afina a susurros su canto,
Acordes de lucidos sueños,
Réquiem del olvido.
Bifurcadas ramas
Abren camino a dos empinados senderos,
Donde catarinas toman palco…
el espectáculo en tinieblas.
Empiezan los violines a destiempo,
El viento dirige la orquesta
Donde las luciérnagas
Toman secuestrado el evento,
Roban las miradas danzando
Al compás del dulce silbido.
Conmovido el roble rompe a llorar
En medio de su soledad…
Ahora se escuchan susurros de lamento
Que adornan la tocata.
El réquiem llega a su clímax
Con el crepúsculo
que se asomaba impotente.
El sol madruga
Anunciando la luna
Que es hora de ir a descansar.
